domingo, mayo 17

Cannes: "Mon Roi" en competencia por Francia

Cannes (Francia), 17 may (EFE).- Una historia de amor "simple", como la de cualquier pareja, es lo que propone la francesa Maïwenn en "Mon roi", una historia insustancial y poco original que fue hoy la primera de las cinco películas de este país que participan en la competición oficial de Cannes.

Vincent Cassel y Emmanuelle Bercot -directora de "La tête haute", la película de apertura de este año en Cannes- son los protagonistas de una película correcta, que se ve con facilidad pero que aporta poco al género de dramas románticos o humanos y que fue recibida con aplausos y alguna protesta en la primera proyección en el festival.

"Cada pareja se enfrenta con problemas de infidelidad, de dinero, de las familias de cada uno de ellos, de sus pasados (...) es la historia de todo el mundo", explicó en una rueda de prensa la realizadora.

"Mon roi" cuenta la relación de Tony, una abogada, con Giorgio, dueño de un restaurante. Ella se deja seducir rápidamente por la personalidad viva, ligera y despreocupada de él, y ambos se convierten de alguna forma en adictos uno del otro.

Una adicción que en una relación se desarrolla igual en hombres que en mujeres. "No creo que solo las mujeres sean adictas. Los hombres lo gestionan de forma diferente pero también lo son", señaló Maïwenn, actriz y directora, que en 2011 se llevó el Premio del Jurado de Cannes con "Polisse".

En su opinión, los sentimientos son los mismos en ambos sexos, pero no lo expresan igual. Y eso es lo que quería mostrar en una película que mezcla el presente de la protagonista con el pasado de una relación en la que "no consiguen estar juntos ni separados".

Una película que se centra en los momentos íntimos de esa relación, con poco espacio para el mundo fuera de ellos.

"Tenía tantas cosas que contar sobre su relación, su vida, pero también sus amigos, sus trabajos. Pero no es fácil resumir la vida de una pareja en dos horas, así que tuve que elegir", explicó la realizadora.

Porque además en la película se cuenta el presente de la protagonista desde un centro de rehabilitación en el que se recupera de un accidente de esquí y la importancia que para ella empiezan a cobrar sus compañeros de terapia.

"Fue un regalo extraordinario el proporcionarme este personaje", explicó por su parte Bercot, que sin embargo dudó en un principio si debía aceptarlo porque consideraba que era "demasiado" para ella y que no estaría a la altura.

Lo que le convenció es que es "muy fan" del trabajo de Maiwenn y quería trabajar con ella. "Y si ella me había elegido, por algo sería".

Su compañero de rodaje, Vincent Cassel, indicó que en su caso, al principio sus dudas estuvieron centradas en que creía que su personaje era "un cabrón", pero después puso toda su energía "en luchar por la condición de los hombres".

"Es obvio que es muy difícil ser una mujer, pero también es muy difícil ser un hombre, sobre todo en una historia de amor", aseguró el actor, con su segunda película este año en Cannes, tras "Il racconto dei racconti", de Matteo Garrone.

Además destacó el ambiente "de libertad total" en el plató, una sensación en la que nunca se había encontrado en proyectos anteriores y que le encantó.



"Todos los actores improvisan todo el tiempo pero las palabras están escritas y hay que seguir el guión. Aquí Maïwenn no quería que dijéramos su texto. Trabajábamos mucho en cada escena y luego rodábamos tomas muy largas pero dirigidas, con dos cámaras, lo que da una gran libertad a los actores", precisó.

Cámaras en mano para poder seguir a los protagonistas todo el tiempo, lo que da una apariencia "viva y nerviosa", en palabras de la realizadora.