viernes, marzo 7

Exhibe Cineteca Nacional 10 cintas de uno de los autores vanguardistas más reconocidos en Argentina

Presentada por primera vez en el Festival Internacional de Cine de Roma, el filme El rostro llega a México con motivo de una retrospectiva a Gustavo Fontán

Un paraje del río Paraná es el escenario donde la película El rostro (2013), que se estrenó este miércoles en el marco de una retrospectiva sobre el cineasta y dramaturgo Gustavo Fontán, propone la introspección personal entre el hombre con la tierra. 

Se trata de la película más reciente del director argentino, estrenada en el Festival Internacional de Cine de Roma (donde fue nominado al premio Cinema XXI), la cual se proyectó este miércoles en el marco de una retrospectiva de 10 cintas del creador, promovida por el Festival Internacional de Cine de la Universidad Nacional Autónoma de México (FICUNAM) 2014, en colaboración con la Cineteca Nacional.

Durante la proyección estuvo presente el realizador, quien agradeció el reconocimiento a su trayectoria con esta selección de materiales, que se proyectan en el complejo cinematográfico de Conaculta, desde el pasado martes 4 y hasta el 9 de marzo. 

En compañía del programador de FICUNAM, Roger Koza, connacional de Fontán, y del subdirector de Programación de la Cineteca Nacional, Nelson Carro, el director explicó que su cine se construye a partir de ideas e intenciones sobre un algo muy específico, con lo que escribe una especie de cuento breve, que posteriormente filma, dejando que las cosas tomen su propio camino. 

Fontán explicó que construye sus trabajos a partir de principios poéticos, luego de establecer un contacto con lo real, hasta lograr que lo sustancial surja y se presente de forma potente y contundente. Luego explicó que así construye la mayoría de sus trabajos los cuales, dijo, siempre buscan llegar a un nuevo concepto, aunque se trate de algo ya muy visto.

El director explicó que El rostro, al igual que La orilla que se abisma (2008), son el ejemplo de que un mismo paisaje, aun visto por largo tiempo sin que parezca que cambie, puede ofrecer perspectivas distintas cada vez que se le observe y encontrar algo nuevo a partir de la observación constante.

Este filme retratado en un bello y solitario paraje argentino, da cuenta del abandono, de la desolación de ciertas zonas que en otro tiempo fueron habitadas y llenas de vida, de las cuales ahora sólo quedan ruinas y pedazos. Y es justo a este espacio que el autor regresa y se remite para caminar entre los restos de un pasado lleno de recuerdos de la infancia, con lo cual plantea que la presencia del hombre recupera la tierra y viceversa.

Con una cinematografía en blanco y negro, musicalizada a partir de los sonidos de la naturaleza, sin diálogos, a lo largo de una hora esta pieza plantea la reflexión sobre la pérdida del contacto del hombre con sus orígenes y la naturaleza. 

La retrospectiva dedicada a Fontán continúa los próximos días en la Sala 9, Juan Bustillo Oro, a las 18:00 horas, con la proyección de las películas: La madre (2009), La orilla que se abisma (2008), El árbol (2006), Donde cae el sol (2002), Marechal o la batalla de los ángeles (2001), El paisaje invisible (2003) y Canto del cisne (1994), todas estas piezas dan cuenta de una de las realizaciones más vanguardistas de argentina, como lo precisó el programador, Roger Koza, al presentar al autor nacido en Banfield.

Este ciclo dedicado a su obra, concluye el próximo domingo 9 de marzo, consultar cartelera en: