Los Ángeles (EE.UU.), 17 may (EFE).- Ocho temporadas después y ya coronada como la producción más grande de la historia de la televisión, "Game of Thrones" se despide este domingo, parafraseando a Daenerys, entre el amor y el miedo: el deseo de sus fans de ver el final y su temor a que no esté a la altura de sus expectativas.
Con el sexto y último episodio de su octava temporada, que fue escrito y dirigido por los creadores de la serie David Benioff y D.B. Weiss, "Game of Thrones" concluirá una espectacular y ambiciosa historia de pasiones, amor, luchas, fantasía y traiciones que ha cautivado al mundo entero pero que todavía tiene bastantes cabos que atar en un capítulo final que durará 80 minutos.
